¿Oro o Familia?

Esteban Pineda Mendoza

Estaba Joe, un adolescente de 16 años que era hijo del gran rey Fabio y la gran hechicera Diana, quienes sin duda eran las personas más importantes y veneradas del Reino; mientras que Joe era, Joe… Y nada más. 

Hace 23 años Fabio era un simple caballero que se enfrentaba el dragón más peligroso registrado en los libros de historia de Racknar, por otro lado, Diana apenas era una pequeña niña que aprendía magia en la academia real. Para no alargar la historia de estos dos, derrotaron al dragón épicamente para convertirse en los héroes del reino. Más tarde se casarían y tendrían a Joe, un pequeño príncipe rubio y zarco que desde temprana edad experimentaría la soledad de no tener padres presentes y además cargaban con las expectativas de ser el hijo de semejantes leyendas. 

¿A qué vamos con todo esto? Pues es sencillo, Joe con todos los lujos posibles y siendo el hijo del rey, nunca experimentó lo que era un día con su padre, una cena o una noche de juegos con su familia. 

Una noche cálida de junio, alguien tocó la puerta del cuarto de Joe, intrigado abrió la puerta; era el mayordomo con una extraña carta en sus manos. Al abrirla, se sorprendió cuando leyó lo siguiente: 

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Estimado Joe, 

Te escribimos desde la academia Marley de caballeros y guerreros, informándote que el próximo 22 de Julio se hará una competencia de lucha y equitación porque daremos un cupo para el próximo año. 

Quedamos atentos a tu respuesta. 

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Sin dudarlo Joe empezó a redactar su carta de aceptación a la propuesta. 

Al día siguiente, Joe empezó un plan de preparación física y mental para ganar dicha competencia, pues la academia Marley era la más prestigiosa del reino, además, su padre, el rey Fabio se había graduado del allí con honores. 

Pasó el tiempo y se llegó el día de la competencia, estaba ahí Joe junto con 7 participantes más, todos muy ricos, fuertes e hijos de gente poderosa igual que él; menos uno. 

Thomas, el hijo de un comerciante que no había tenido ningún tipo de preparación y simplemente había ido por los carteles de la calle. Pero él tenía algo que nadie allí poseía, era un ser talante; pero, sobre todo, tenía allí a toda su familia apoyándolo exasperadamente. 

Al ver al pequeño niño, todos los hijos de reyes se empezaron a reír, ya que ellos estaban límpidos y su hálito era siempre fresco, mientras que aquel niño estaba sucio y con una bata vieja. 

Pasó la competencia y fueron eliminando uno por uno, sorprendentemente en la final quedaron Thomas y Joe, este primero estaba tranquilo y motivado, porque desde la tribuna su familia estaba infinitamente orgullosa y feliz por él. Pero Joe, estaba crispado y nervioso porque tenía la presión de ganarse un cupo en la academia de su padre. Compitieron y al final, ganó el pequeño Thomas.  

Joe estaba destrozado, pero la lección que aprendemos de esta historia es que la familia y el amor del hogar, vale más todos los lujos del mundo. 

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