La canción sobre la muerte del joven de bigote bicolor

Cristóbal Díaz Parra 10D

Había una vez, hace más de medio siglo, un joven de 20 años con un bigote bicolor que fue enviado a prestar servicio militar. Sí, literalmente una parte de este era de color blanco. Una vez le preguntaron la razón de tan peculiar característica, él respondía: “Porque mamá y papá se fueron muy lejos. Los extrañé mucho y así me salió el bigote”. Cuando él era más joven, sus padres se fueron de viaje sin él durante mucho tiempo, causándole una reacción nerviosa la cual generó una enfermedad que afectó la pigmentación de su piel, el vitíligo. Esta hizo que parte de su vello facial creciese de ese color. El caso es que el joven no quería estar en el ejército, así que se le ocurrió una idea sorprendente para salir de allí. Primero fingió estar loco, pero esto no funcionó; por tanto, intentó hacer creer que estaba enfermo, pero obtuvo el mismo resultado. Decidió arriesgarse más, así que tomó una sobredosis de pastillas.  

Por desgracia suya, pero por fortuna para el mundo, lo ayudaron y lo trataron, impidiendo su salida. Más tarde, la ingesta de tantas pastillas hizo efecto y provocó que el joven entrara en un sueño profundo. Al despertarse, mencionó que sintió la presencia de la muerte en su entorno, y como le gustaba la música, se puso a escribir la letra de una canción que tiempo después se volvería icónica y hasta el día de hoy muchos lo recuerdan por el éxito que fue su obra. 

Este relato es un fragmento de la historia del reconocido músico argentino Charly García, especialmente indica el contexto de la creación de la obra cumbre de Sui Generis (banda de García y Nito Mestre), titulada “Canción para mi muerte”. Es una historia atípica y un poco perturbadora, no obstante, es la inspiración para esta canción llena de mensajes profundos y reflexiones sobre la vida, la madurez y la muerte. 

Esta es su letra: 

“Hubo un tiempo que fui hermoso  
y fui libre de verdad,  
guardaba todos mis sueños  
en castillos de cristal.  
Poco a poco fui creciendo,  
y mis fábulas de amor  
se fueron desvaneciendo  
como pompas de jabón. 

Te encontraré una mañana  
dentro de mi habitación  
y prepararás la cama  
para dos. 

Es larga la carretera  
cuando uno mira atrás  
vas cruzando las fronteras  
sin darte cuenta quizás.  
Tomate del pasamanos  
porque antes de llegar  
se aferraron mil ancianos  
pero se fueron igual. 

Te encontraré una mañana  
dentro de mi habitación  
y prepararás la cama  
para dos. 

Quisiera saber tu nombre  
tu lugar, tu dirección  
si te han puesto teléfono,  
también tu numeración.  
Te suplico que me avises  
si me vienes a buscar,  
no es porque te tenga miedo,  
sólo me quiero arreglar. 

Te encontraré una mañana  
dentro de mi habitación  
y prepararás la cama  
para dos.” 

A primera vista es posible que resulte confusa y absurda. Por ende, es importante analizar ciertas partes para comprender el significado tan interesante que tiene. En primer lugar, como su nombre lo indica, es una canción dedicada a la muerte. Las primeras estrofas, hasta que menciona las “pompas de jabón”, representan la idealización tan perfecta y maravillosa que tenía Charly sobre la vida cuando era joven. Sin embargo, da a entender que, con el paso del tiempo, a medida que crecía y maduraba, aquella visión fantástica del mundo se fue desmoronando, pues logró comprender lo diferente que es la realidad. 

Y sigue la canción, “…vas cruzando las fronteras sin darte cuenta quizás…”. Aquí Carlos expresa que el hecho de crecer, avanzar y pasar por las distintas etapas de la vida no siempre significa que las personas se den cuenta de estos cambios. La vida sigue y no se detiene, sin importar que muchos no quieran crecer, así como lo demuestran los siguientes versos: “…porque antes de llegar se aferraron mil ancianos, pero se fueron igual.” Las personas se aferran a lo que más disfrutan, y aunque les cueste, la vida tiene un curso natural que siempre acaba en la muerte. 

La última parte, antes de llegar al coro, enseña un mensaje claro por parte de Charly a la muerte. García le pide que le avise cuando vaya a pasar por él, pero no lo dice con un tono de cobardía o temor para intentar huir de ella; por el contrario, se dispone a recibirla con una actitud serena.  

Esto conecta con el coro, el cual resulta bastante inusual, pues la invita a estar con él en la cama de su habitación y quiere hacerle el amor, rompiendo así todas las ideas negativas que se han escrito en la sociedad, que se basan en el odio y el miedo profundo a la muerte. Charly posibilita cambiar la común percepción que se tiene de ella y entender que es necesario aceptarla con naturaleza para desarrollar la capacidad de recibirla en las mejores condiciones. 

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